viernes, 1 de mayo de 2026

11 años : acero

 





11

63

89

31 

 

Aniversarios, cumpleaños, referencias, así nuestra percepción del tiempo con números, siempre para controlar lo incontrolable. Lo que sí: el tiempo siempre borrando y siempre escribiendo. Y lo que escribe en este momento no da para alegrarse, aunque vos podías alivianar las cosas. En once años te has evitado unos cuantos desastres, pero como somos seres entre animal y superhombre, seguimos levantándonos por la mañana. Este año tampoco se puede aplaudir mucho. Pero los tuyos están bien. Aguantando. Me has pillado en un día apesadumbrado, pero no todo está mal, poco a poco nos está llegando la luz, el calor, la conclusión de propósitos, planes y perspectivas buenas.

 

Se dice que a los 11 años se celebran las bodas de acero por la resistencia, la versatilidad y la dureza de ese material aleado. Y si bien no es una unión que se celebra aquí, llega el Primer de Mayo y pienso en nuestra relación y en lo que quedó. Ese día de pensar en vos, es un momento bonito. Nuestro. Sigues moviéndome. Escribiéndome.  Como el acero, resistiendo al olvido por tu luz, por tozuda yo, por haberte tenido con tanto amor; versátil, por tener que vivir con tu legado, tu ser complejo, y dura, por el recuerdo sólido, firme fuerte. Quizás sería bueno acerarnos un poco en estos tiempos. Alear nuestras fuerzas y nuestras esperanzas. 11 años, mamá, seguimos tenaz evocándote.

 

domingo, 1 de marzo de 2026

Juan Gelman

 

Estoy sentado como un inválido en el desierto de mi deseo de ti.
Me he acostumbrado a beber la noche lentamente,
porque sé que la habitas, no importa dónde,
poblándola de sueños.
El viento de la noche abate estrellas temblorosas en
mis manos, que aún no se conforman, viudas inconsolables
de tu pelo.
En mi corazón se agitan los pájaros que en él sembraste
y a veces les daría la libertad que exigen
para volver a ti, con el helado filo del cuchillo.
Pero no puede ser. Porque estás tan en mí, tan viva
en mí, que si me muero a ti te moriría.
Juan Gelman.

sábado, 17 de enero de 2026

Rotura

Soy una rodilla. Está presente cuando abro los ojos, levanto las manos, enderezo el cuerpo, me siento, me doy la vuelta hacia el pizarrón, hablo con los colegas, alumnos o cuando camino sola por las calles. Soy una rodilla, siempre ahí como un sol en el medio de mi cuerpo palpitando. Es imposible ignorarla. Los músculos cercándola, tensos, dolorosos, acechando cualquier movimiento, sujetando mi atención, mi respiración desde hace meses. Soy una rodilla, ya no tengo cuerpo.

¿Como estás, Inés?

¿Yo? Estoy fémur, tibia, rótulo, peroné, ligamentos, meniscos, ay, sí, sí estoy menisco desgarrado.

¿Y qué?

Y, eso.


domingo, 16 de noviembre de 2025