Soy una rodilla. Está presente cuando abro los ojos, levanto las manos, enderezo el cuerpo, me siento, me doy la vuelta hacia el pizarrón, hablo con los colegas, alumnos o cuando camino sola por las calles. Soy una rodilla, siempre ahí como un sol en el medio de mi cuerpo palpitando. Es imposible ignorarla. Los músculos cercándola, tensos, dolorosos, acechando cualquier movimiento, sujetando mi atención, mi respiración desde hace meses. Soy una rodilla, ya no tengo cuerpo.
¿Como estás, Inés?
¿Yo? Estoy fémur, tibia, rótulo, peroné, ligamentos, meniscos, ay, sí, sí estoy menisco desgarrado.
¿Y qué?
Y, eso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario